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decisiones

¿Qué hay más allá del paso que doy? Aún más, ¿qué hay más allá del pasó que sigue después de éste? Siempre intento concentrarme en el paso actual como el pequeño niño aprendiendo a caminar que sujeto de las manos de sus padres o apoyándose en la pared intenta aprender. Me pregunto ahora, ¿cuál fue esa sensación en mí cuando logré caminar, ese primer paso, ese intento exitoso después de las caídas? Un paso tras otro paso, concentrándome siempre en extenderme hacia delante al caminar poniendo un énfasis completo en ese siguiente paso como si la vida dependiera de él. Podía desconfiar de volver intentar, quizá rehusarme de hacerlo nuevamente, llorar intensamente después de alguna caída, pero no podía rendirme, no pude haber dicho: “No quiero aprender a caminar”, de hecho no existía esta posibilidad.

Siempre estuvieron mis padres y mis hermanos ahí. Soltándome y cuidándome, cuidándome y guiándome, hasta que ese “caminar” se hizo tan natural y se volvió una parte de mí como el respirar, se volvió parte indispensable de los días.  El siguiente reto: correr.

¿Qué hay más allá del paso que doy? Siempre intento vislumbrar que traerá el paso siguiente, que se encuentra más allá de todo el caminar, qué sentido tiene el caminar actual. Muchas veces, ese vislumbrar es tan poco visible pero no menos real. ¿A caso cuando aprendí a caminar me sentaba primero y me preguntaba por qué debo caminar? Confiaba siempre en que en mi caminar mis padres estarían. Y ahí, es cuando recuerdo que nuestro andar no es por vista, sino por fe. Un caminar en el que cada objetivo cumplido es tan sólo otro paso, donde nuestra meta se extiende más allá.

Es importante planear los pasos y vislumbrar hacia donde me llevará cada uno de ellos, pero habrá muchos de ellos en los que necesitaré concentrarme completamente en dar el paso actual, antes que vislumbrar hacia donde me llevará, siempre basados en la palabra de mi Padre. Desprenderme del que fui ayer, para poder conseguir lo que necesito ser mañana.

Después de las caídas, siempre existe ese anhelo por seguir intentándole hasta conseguirlo porque aún las caídas nos hacen más hábiles, más aptos. Estoy seguro que siempre hay un nuevo paso por dar, siempre habrá. Porque nuestra meta es indescriptiblemente perfecta.

Siempre he disfrutado de las tardes. Hoy disfruto de una pensando cuán genial será el siguiente paso. Cuan genial será estar con Él, abrazarLe, platicarLe, mirarLe, sentirLe, contemplarLe, escucharLe, amarLe. Poder llegar a Él habiendo cumplido el exacto propósito por el cual me ha llamado a vida.

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2 Corintios 5.7

Filipenses 3.13-14

No todo el tiempo es necesario hablar, también es necesario practicar.

Un golpe aquí, más fuerte, tienes que pegar con la misma intensidad y en el mismo lugar. Sostén bien tu arma, golpea de nuevo, no te descuides.

Comencemos de nuevo. Conforme pasaba el entrenamiento los ejercicios eran más intensos pero la habilidad estaba siendo desarrollada, así que lo complicado del principio se volvía sencillo con lo retador de lo siguiente.

No te distraigas. Necesitas estar concentrado en el ataque. Sujeta tu arma de esta forma. Tu posición corporal es necesario mejorar. Concéntrate.

Es tiempo de descansar.

Volver a comenzar. Sujeta tu arma nuevamente. Tu mente y tus emociones necesitan estar conectadas para lograr el objetivo. Las pruebas aumentaban de dificultad. Ahora el pisar era complicado y era necesario cuidar demasiado los golpes para evitar caer al vacío. Paciencia, determinación, constancia, concentración.

Después de la batalla parecía que había perdido mi arma, le busqué sin saber dónde le había dejado. Y la voz de Rey dijo: jamás descuides tu arma, ten cuidado y atención dónde siempre está. Le encontré, apenado por descuidarle.

La clase había concluido.

Y las batallas reales se viven a diario. Estar atentos. Velad. Orad. Erguir la cabeza. No desmayar. La victoria ha sido lograda. Más que vencedores. Que nuestra fuerza está en el Rey.

Algo hicimos mal

Palabras del presidente Óscar Arias (Costa Rica) en la Cumbre de las Américas
Trinidad y Tobago

18 de abril del 2009

Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.

También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo . Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “ la verdad es que enriquecerse es glorioso ”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.

Muchas gracias.

Nuestra utopía

"Only love can change the world. No systems, from left or right, can bring peace and happiness in the world." -J. Krishnamurti

Año del vuelo

24 amigos por encontrar, árboles por sembrar, aventuras por perseguir, besos por saborear, bosques por proteger, cafés por disfrutar, caminos por abrir, canciones por cantar, carreras por  correr, causas por defender, 24 ciudades por renacer, culturas por comprender, democracias por luchar, derrotas por superar, empresas por crear, estructuras por romper, experimentos por formular, familias por reunir, fiestas por sobrevivir, 24 generaciones por inspirar, heridas por sanar, historias por contar, ideas para transformar el mundo, injusticias por evitar, innovaciones por lograr, inventos por compartir, leyes por reformar, libros por escribir, lluvias por caminar, 24 miedos por enfrentar, miradas por conectar, montañas por escalar, noches por bailar, olas por remontar, pasiones por contagiar, películas por filmar, prejuicios por dejar atrás, proyectos por dejar de posponer, pueblos por dignificar, 24 reencuentros por celebrar, respuestas por encontrar, revoluciones por hacer, ríos por revivir, secretos por liberar, sensaciones por explorar, soluciones por aportar, sueños por realizar, tecnologías por evolucionar, viajes por emprender,

 

24 años por agradecer, una eternidad por compartir.

 

A está en tu espíritu  A

 

 

referencia:

calendario escolar ITESO 2008. 50 años

Mexicanos de verdad

¿Por qué no hemos llegado a ser un México competitivo a nivel mundial? ¿Por qué no hemos dejado de ser el México en vías de desarrollo, pareciendo siempre el desarrollo la promesa incumplida por décadas? ¿Por qué por más líderes políticos que en su ánimo por alcanzar puestos de elección convencen a las masas y, una vez en el cargo, no logran transformar el país? ¿Por qué México sobrevive y no se arriesga a realmente vivir?
 
Una respuesta –> Mexicanos.mp3
jäcob
Revolucionando

"De la sumisión a la participación ciudadana" es una conferencia que se llevó a cabo en octubre de 2007 dentro del Encuentro Empresarial Coparmex Ciudad Juárez, Chihuahua, México. Una crítica expresada en palabras de Denisse Dresser. Crítica de lo cultural, de lo social, de lo político. Una cultura de héroes sufridos, de una sociedad apática, conformándose con la mediocridad de un sistema político que “cuesta mucho, pero rinde poco”. Una cultura con un nacionalismo ignorante, no competitivo, complaciente.

Porque no hay políticos mesiánicos, porque cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad con el mundo que nos rodea. Educando, luchando, cambiando. Educando, educando, educando.

 

Enlace a video —> De la sumisión a la participación ciudadana

 

Y al final, ¿qué es lo que más amas de México? Porque en las razones para perder la fe, están ahí las razones para recuperarla.

 

Confiando sea de su agrado,

Jacob

Revolucionando

Un farolero

"[...]
Mientras el Principito continuaba su viaje pensaba que este personaje (el farolero) sería seguramente menospreciado por los otros: por el rey, por el vanidoso, por el bebedor y por el hombre de negocios. Sin embargo, era el único que no le había parecido ridículo; posiblemente porque se ocupaba de algo más que de sí mismo.
El Principito exhaló un profundo suspiro y dijo para sí:
"Éste es el único a quien hubiera podido hacer mi amigo…
[...]"
 
El Principito
Antoine de Saint-Exupery
 

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28 / 11 / 2007 – 2.200.000 suscriptores
 
 

INTRODUCCIÓN

 

Querido amigo,
Querida amiga,

La 3ª Comisión de la Asamblea General de la ONU acaba de aprobar una resolución histórica a favor de una moratoria de la pena de muerte en todo el mundo.

Todos los socios y socias de Amnistía Internacional nos sentimos orgullosos de este gran paso, por el que hemos luchado durante años. Por eso te invitamos a unirte a Amnistía Internacional, y a ser protagonista de nuestras próximas conquistas hacia un mundo más humano. Dentro de unos días, el 10 de diciembre, conmemoramos el Día Internacional de los Derechos Humanos y contar contigo será, sin duda, la mejor manera de celebrarlo.

¡Gracias por estar a nuestro lado!

Esteban Beltrán
Director – Amnistía Internacional

 

 

 
 

Más buenas noticias
Buena noticia
 

Liberado de Guantánamo
La lucha de Amnistía Internacional por el cierre definitivo de Guantánamo, sigue dando buenas noticias. La última ha sido la liberación del preso Mohammed al-Amin. Tras su liberación, nos hizo llegar este mensaje: "[...] He podido aprender de primera mano cómo los métodos de Amnistía, claramente, marcan la diferencia [...]". Aquí tienes otras buenas noticias.

 

 
 

 

Actúa!!
¡Actúa!
Buenas noticias
 

Colombia
Los activistas de organizaciones de derechos humanos son frecuentemente víctimas de tortura y extorsión a manos de grupos paramilitares. Yolanda Becerra, defensora de derechos humanos en Colombia, vive diariamente bajo esta amenaza. Por eso te pedimos que nos ayudes con tu firma para que las autoridades colombianas adopten de inmediato medidas urgentes. ¡Actúa!

 

 
 

 

Ahorro responsable
 

Un interés más humano
Las decisiones que tomamos tienen importantes repercusiones sobre la calidad de vida de muchas personas, sobre el medio ambiente y también sobre los derechos humanos. Por eso, Amnistía Internacional ha llegado a un acuerdo con Triodos Bank (que pertenece a la banca ética y sostenible) para lanzar un producto que fomente el ahorro responsable.
¡Infórmate acerca del Depósito Actúa!

 

 
 

 

Nuestra sugerencia
 

Regala artículos de Amnistía Internacional
Te presentamos el nuevo calendario 2008. El prestigioso fotógrafo Steve McCurry colabora con 12 imágenes espectaculares que disfrutarás todo el año. Visita nuestra tienda online y consigue nuevas ideas para regalar durante estas fechas, ¡también a los más pequeños!. Sin tener que salir de casa, recibirás tu pedido en un máximo de 5 días. ¡Entra ahora!

 

cambiar al mundo

Un día comencé queriendo cambiar al mundo y comencé por intentarlo. Al cabo de un tiempo me di cuenta que me era imposible, por lo que pensé mejor en cambiar a mi nación.
Después de intentarlo me di cuenta que no pude, por lo que decidí cambiar a mi comunidad. Después de un tiempo de intentarlo no pude, por lo que decidí cambiar a mi familia.
Pero al cabo de un tiempo me di cuenta que no pude y ahora en mi lecho de muerte he llegado a la conclusión de que debí de haber cambiado yo primero, ya que de esa manera y con mi ejemplo mi familia cambiaría, a su vez mi familia con su ejemplo cambiaría a mi comunidad, la cual cambiaría a mi nación, la cual lograría cambiar por fin al mundo.
 
[Anónimo]
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