¡Conclusión? La frontera que nos espera

Estándar

Las sociedades actuales, incorporadas como parte de un país, tienen un número – que pareciera incontable – de  límites por superar. Tras el vertiginoso mundo en el que se vive, suelen surgir innumerables historias de personas que, habitando en países donde sus limitantes suelen ser mayores que otros,  buscan un refugio en las barreras sociales ajenas que muestran una sonrisa ante la casi inaguantable y depresiva situación mundial. Una sonrisa por demás falsa, pero que neutraliza en momentos la sensación.

Países muchos: donde su gente anhela una vida estable y mejor. Pocos países: que desean acogerlos para brindarles las oportunidades que no han podido obtener de “aquel lado”. Todo parece tan asimétrico: Personas muchas: que se aventuran a un vaivén donde la vida es la primera en apostar. Pocas personas: que consiguen la travesía propuesta. Nada parece alentador: Muchos, muchas: hombres, mujeres, familias, vidas… son arriesgadas (arriesgados) en la idea de “creer” que hay una oportunidad de lograr lo que aquí no se ha podido. Nadie: que haya logrado salir invulnerable en el crepúsculo de un ideal. Siempre ha sido así, en la cíclica historia humana.

Las motivaciones para apostar la vida en la búsqueda de la transgresión de una frontera son diversas, más la principal es la realización de un sueño poco amable que ha sido fecundado en la matriz de la sociedad: la familia: limitada, abandonada, insegura, sin rumbo, así es propia. Ideal que al no cumplirle deja el amargo sabor que provoca lo incumplido. Ideal que consiste en mejorar, material y físicamente, la vida aun existente en aquel.

El precio es alto, pero pagable. Se pierde siempre, no es inversión. Entonces, ¿por qué invertir donde no hay ganancia? ¿Por qué osar donde la pérdida es evidente?  Sé es humano, el resultado de ser humano. Sueños no amables, fecundados donde el aborto suele ser tan cruel como si tratase de la vida iniciada.

9 fronteras quebrantadas, miles de millones de ellas que aun no lo han sido. Una en cada uno de nosotros. La fuerza de un sueño no cultivado. Nos incorporamos a la trivialidad de los días donde los sueños propios no son permitidos ni en tiempo ni en apoyo. Hemos de soñar lo que ellos desean, donde sólo ellos ganan. Ellos: los que nos “permiten” la vida. ¿Es vida?

No hay desenlace, ni conclusión, ni finalidad, ni vida cuando heredamos a los que nos siguen el ajeno ideal inhumano, que lo hacemos nuestro con el paso de los años. Más cuando se ha cultivado un propósito sublime, el vivir sobrepasa todo espacio, todo tiempo, sé es eterno. Cultivar un propósito: desde el espíritu que conducirá a lo físico y lo emocional, y nunca más se estará más débil porque hay un Espíritu Mayor que nos respalda. ¿Lo crees?

El mundo ha sido vencido: no más vulnerabilidad, no más historia cíclica, no más pérdida; sólo nos queda aventurarnos a soñar, a reconocer propósitos, hacerlos nuestros, luchar por ellos. Desde lo individual, lo familiar, lo social: las fronteras sólo existen en uno: es la frontera que nos espera.

 

Jacob Pintle

 

Porque llegará el momento en el que el Espíritu Mayor  liderará  a los espíritus nobles para libertar sobre toda frontera.

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Un comentario »

  1. Lo más necesario en este momento es eso; reconocer todos juntos la situación en la que nos encontramos, de injusticia, de sinrazón, de desigualdades forjadas por el enfrentamiento de las barreras que cobijamos en nuestro interior.
    Es necesario luchar, y luchar unidos. La separación de los países es sólo una proyección de los prejuicios que albergamos en nuestro interior… que heredamos y enseñamos, perpetuando la actualidad más allá de las generaciones que habremos de conocer. "Historia cíclica"… el nombre de nuestro más acérrimo enemigo… no podemos dejar que la sensación de cambio nos lleve a la conformidad. No sería justo para con el mundo que dejamos en herencia a nuestros hijos.
     
    Me quedo con una frase, hermano!!!!! No te olvidaré nunca!!!!
     
    Un abrazo y un beso!!!!
     
    "sólo nos queda aventurarnos a soñar, a reconocer propósitos, hacerlos nuestros, luchar por ellos"

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