echemos de nosotros Sus cuerdas

Estándar

Parte 1

Uno de los mayores logros que el hombre ha conseguido en el último siglo ha sido el desarrollo de la ciencia y sus bastas repercusiones en la vida del hombre y del ambiente que le rodea. Y fue en el último siglo no porque en los siglos previos no se haya tenido un avance científico trascendental, sino porque este siglo proveyó de los avances tecnológicos que impulsaría rápidamente a la ciencia, avances tecnológicos desarrollados a partir de las investigaciones científicas y el apoyo económico y político de los gobiernos e instituciones educativas.

La edad media, caracterizada por un profundo apego a supuestos principios divinos y el poder manipulado y corrompido de las autoridades monárquicas y eclesiales, fue la etapa última de represión hacia el “por qué” del entorno y del hombre mismo. En esta época, acceder al conocimiento descubierto sólo era posible a través de adentrarse en la estructura jerárquica de la única institución religiosa. El acceso a las letras, relativamente simple en nuestro tiempo, era el privilegio de muy pocos no sólo por la dificultad de transmisión y reproducción de los textos con los que se contaban en ese entonces, sino por el control que el poder religioso tenía sobre ellos.

La Era de los descubrimientos y el Renacimiento permitieron cuestionar nuestro entorno y darle un sentido distinto a lo que nos rodeaba. El hombre se adentro en conocer de maneras detalladas la forma en que su ambiente funcionaba, y el hombre comenzó el análisis de sí mismo en su área física y emocional. Todo esto permitió la reestructuración de la sociedad de ese entonces, y los aspectos económicos, religiosos y políticos que le soportaban.

Los avances de ese tiempo y los siglos venideros formalizaron a la ciencia como un aspecto central de la vida del ser humano. Esa formalización vino a través de las instituciones educativas las cuales se encargaban de divulgar el conocimiento descubierto, del perfeccionamiento de éste y del descubrimiento de nuevos principios. También, la ciencia fue formalizada a través de la definición del método científico que proporcionaría la base para acreditar todo futuro descubrimiento. No fue sólo una década o de varias de éstas, sino de un constante perfeccionamiento del método científico que se prolongaría a través de los siglos.

Gran cantidad de investigaciones fueron soportadas por la ciencia de manera absoluta. Investigaciones en las ciencias biológicas, en las ciencias exactas como las matemáticas, la física y la química. Fueron soportadas, después perfeccionadas, porque lograron ser verdaderas a partir de los principios científicos ya descubiertos para conseguir con este el ensanchamiento de este grupo de principios. Pero había, y hay, una serie de investigaciones que el método científico refutaba ó no podían aún ser demostrables como ciertos por las limitaciones que se tenían y se tienen. Ese grupo de supuestos aún no demostrables quedarían clasificados dentro de la categoría, no de principios científicos, sino de teorías. Y con esto surgió una gran limitante y un gran riesgo.

El gran riesgo que para la ciencia representan las teorías consiste en basar futuras investigaciones en hechos aún no demostrables completamente, pero que a través de lo ya investigado provee un alto índice de probabilidad para ser ciertas, más no son ciertas. Representa un riesgo porque basar el conocimiento en hechos aun no demostrables puede traer como consecuencia que investigaciones y esfuerzos de años sean rechazados, además del impacto social de divulgar algo como cierto cuando éste tiene aún una probabilidad de ser falso. Y es aquí donde surge una la gran limitación de la ciencia, limitación que ha sido enfrentada año tras año, época tras época: lo instrumentado del mundo actual aún no nos provee la certeza de que todo lo teorizado puede ser verdadero, especialmente en aquellas ramas de la investigación donde no todo puede percibirse por los sentidos humanos (aún con las extensiones de estos sentidos a través de los avances tecnológicos con los que se cuentan).

 

Parte 2

La ciencia ha determinado nuestra forma de vida, la ha adaptado, la ha transformado. La ciencia ha determinado la forma en la que el hombre concibe su mundo exterior y deja de lado un mundo subjetivo por el entorno más objetivo, más razonable, más moldeable (concebible) en la mente humana. La ciencia es, en la actualidad, lo que determina en gran manera nuestra forma de pensar y de relacionarnos con nuestro entorno: lo más razonable es lo aceptable, razonable desde un punto de vista científico, o al menos esto se intenta lograr.

Lo anterior ha permitido que el principio escolástico de la era medieval fuera invertido al subordinar la fe a la razón: creer en todo lo que razonablemente es verdadero, o no hay más fuera de lo científicamente comprobable. Con esto se consiguió que la “verdad” es lo que la ciencia puede soportar.

La ciencia es, sin duda, el mayor desarrollo de la ciencia misma. Estructurarla, formalizarla y divulgarla ha sido uno de sus grandes avances. Depender de ella para el desarrollo, para la toma de decisiones, para establecer supuestos que sostengan creencias. El hombre no creó la ciencia, la ciencia fue descubierta por éste a través los sucesivos cuestionamientos de su entorno y de sí mismo. La ciencia fue revelada al hombre a partir de su interés por conocer más allá de los límites humanos.

Pero a pesar de esos grandes avances, la ciencia ha sido el pretexto para colocar al hombre en un alta estima sobre sí mismo que lo enarbola como un ser pensante que no depende más de lo que la ciencia concibe. Un ser que a través de cuestionarse e investigar ha logrado conseguir cosas que en tiempo pasado eran inimaginables.

Si bien la ciencia ha conseguido ser un aspecto importante para el desarrollo y la toma de decisiones, la definición de dos grandes grupos en la comunidad científica y sus allegados sociales siguen siendo claramente diferenciados. Por una parte tenemos este grupo que considera a la ciencia como el mayor logro de la humanidad y que nada puede existir fuera de ella, deshaciendo toda atadura hacia creencias que sostienen la existencia de un Ser superior y echando de lado toda sujeción que hacia este Ser se pudieran tener. Por otra parte, existe ese pequeño grupo de científicos que ha visto en la ciencia la confirmación de una perfecta relación entre todo lo existente, y que detrás de este perfecto, diseñado y creado macro sistema existe un Ser superior a todo con una creatividad y una mente inconcebible en mente humana, Ser Superior que se encuentra por encima de la ciencia.

La ciencia ha echado fuera teorías que hacían al hombre un ser supersticioso y temeros de su ambiente, y han permitido que el hombre ejerza un mayor control sobre su entorno y sobre sí mismo. El tema pendiente para la ciencia es lograr que en ella a través de todos sus principios científicos el hombre encuentre plenitud real y permanente, una plenitud más allá del aspecto físico y del aspecto emocional, aunque ambos aún siguen pendientes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s