la cultura cristiana

Estándar

Existen países cuyo transfondo histórico-cultural ha sido en gran parte influenciado por las ideas que del cristianismo surgen. Países como Estados Unidos o Inglaterra, por mencionar un par de ellos, han formado sus sociedades actuales en base a principios emanados de la doctrina y de las enseñanzas que Jesús nos reveló. De hecho, un gran número de habitantes de estos países aún se declaran cristianos (de alguna denominación) y muchos de ellos asisten a las iglesias regularmente.

Sin embargo, a pesar de todo lo anterior, existen fuertes estadísticas en esos países que revelan que un porcentaje muy alto de “creyentes” no conocen a fondo la doctrina cristiana ni los principios bíblicos que le sujetan. Además, también algunos testimoniales revelan que estos países ahora están siendo evangelizados en estos tiempos por países que previamente fueron evangelizados por ellos, es decir, países africanos suelen enviar misioneros para evangelizar a Inglaterra. También, algunos predicadores ven con tristeza como los miembros en las iglesias en estos tiempos están fuertemente conformados al mundo. Un predicador mencionaba que se considera que tan sólo el 5% de los asistentes a iglesias son realmente nacidos de nuevo.

Este panorama puede ser desalentador para países como México cuyo número de creyentes cristianos está en crecimiento, pero que aun sigue siendo una minoría comparada con la cultura en la que vivimos. La pregunta que sin duda muchos predicadores se han hecho es: ¿qué ha estado pasando en estos países?

Entender el contexto que ha arrojado a estos países a la situación actual no es algo que se pueda cubrir en un texto tan breve como éste. Pero quisiera compartir lo que Dios me ha permitido entender basado en el versículo de Hebreos 11:6a: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios;”.

El cristianismo no es un plan de mejoramiento de vida, en repetidas ocasiones el pastor de la iglesia nos lo menciona, el cristianismo son vidas consagradas que buscan desarrollar el carácter de Cristo y cuyo arma básica es la fe en Él. Si el cristianismo que hemos aprendido o estamos aprendiendo sólo se limita a una serie de normas y estatutos que nos vemos obligados a seguir para encuadrar en una cultura “mejor” o tener una vida “mejor”, estamos en el camino equivocado porque muchas normas nos llevaran a “creyentes” legalistas que considerarán su salvación en base a su comportamiento y buenas obras, y no en la fe en Jesús. Pero tampoco, el cristianismo es una oportunidad deliberada de vivir sin mayor detenimiento y pecar sin mayor problema. La pregunta que todo creyente debemos hacernos día a día es: ¿qué tanto nos parecemos a Jesús en cada día qué pasa? ¿Qué frutos en cada día que pasa estamos dando? Y estas son señales claras de un nacido de nuevo.

Ser cristiano es vivir a diario nuestra salvación, porque cada día los retos y las dificultades serán nuevas, y los ataques aún mayores. Vivir el cristianismo es vivir en fe cada día creyendo que nuestra salvación ha sido ganada, y que nuestra vida necesita estar consagrada en Jesús dando frutos dignos de arrepentimiento. Es vivir cada día con fe, porque sin fe, por más que nos portemos bien, por más que seamos gente ejemplar en nuestra sociedad, no agradamos a Dios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s