vivir la verdad

Estándar

“Si vosotros permanecieres en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Juan 8:31,32

 

Un gran peligro que todo creyente enfrenta es que el cristianismo lo viva como una religión y no como una relación con Dios basada en Su Palabra. Es muy cierto que la estructura actual de las iglesias cristianas alrededor del mundo ha sido establecida y continuada por muchos años, es decir, las reuniones o servicios que se tienen cuentan ya con una estructura muy conocida: tiempo de alabanza, tiempo de predicación, un tiempo para ofrendas y diezmos, para avisos y oraciones, escuela dominical. Y también pueden existir más actividades como reuniones de oración, tiempos de estudio de la Palabra, reuniones para grupos muy específicos como jóvenes, damas, varones, etc.

También, además de la estructura, se pueden tener ciertos lineamientos como vestimenta, tipo de alabanzas, énfasis en cierta doctrina, entre otras cosas que permiten que surjan diversas denominaciones cristianas.

El gran riesgo no está ni en la estructura ni en los lineamientos que están basados en la Palabra de Dios fielmente y sin distorsiones, sino que el peligro que se enfrenta cuando nuestra estructura y nuestros lineamientos pesan más que la misma Palabra de Dios, más que la misma voluntad de Dios. Cuando un creyente o una iglesia entera está más ocupada en llenar una liturgia dominical o en cumplir con una serie de normas que dan cierta identidad a esa iglesia o denominación en específico, que en un profundo anhelo de conocer a Dios más, y de glorificarle a través de su fe y su vida. Porque entonces, cuando nuestra fe está basada en esfuerzos de hombres y estructuras humanas, terminaremos por hacer otra religión más.

En estos días tan complicados y tan llenos de necesidad por doquier, Dios nos está llamando a vivir en la verdad, y vivir la verdad. Es vivir teniendo la certeza de que servimos a nuestro Dios que es todopoderoso, que Él tiene el poder para hacer milagros, que Él tiene el poder de transformar vidas a través de la fe. Es vivir teniendo la certeza de que nuestra vida le pertenece a Él y que esta vida tiene la certeza de estar con Dios por la eternidad cuando este mundo pase. Es vivir en obediencia a los mandamientos de Dios porque en ellos encontramos un deleite que este mundo no ofrece. Es vivir cada día buscando de Dios, de conocer Su voluntad para cada día.

Esos son los creyentes que verdaderamente han impactado, impactan e impactarán el mundo que les rodea, no los religiosos que venden cosas del mundo para atraer clientelas, activitas o aficionados a una religión y no corazones humillados rendidos a JESÚS.

Nuestro vivir a diario, el vivir la verdad a diario, es el mayor testimonio que anuncia a Quien servimos y a quien pertenecemos.

Si lo que hoy crees te ha llenado de cargas, reglas de hombres, de prejuicios, de juicios hacia otros, muy posiblemente es tiempo para pedirle a Dios dirección para que Él te lleve a Su Verdad a través de Su Palabra, para que Él ponga en ti una pasión por Su Nombre, una rendición total a Él.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s