rebeldía

Estándar

“hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.” Daniel 9:5

 

A partir de que el hombre y la mujer pecaron en el huerto del Edén movidos por un deseo de independencia, la rebeldía (que caracteriza a Satanás) tomó sus corazones. Ellos quisieron ser iguales a Dios, quisieron conocer el bien y el mal, quisieron llevar su vida como mejor les parecía y ahí, esa sumisión perfecta y sublime que tenían hacia con Dios, se desvaneció a causa de su rebeldía.

Nosotros, en nuestra naturaleza humana, no somos en nada mejores a Adán y Eva. Somos igual del rebeldes en la carne, buscamos lo propio antes que someternos a Dios y buscar su consejo, corremos hacia la independencia individual para no depender de nada ni de nadie. Si algo ha caracterizado a la generación del siglo pasado y, mayormente a la de este siglo, es su gran deseo de independencia y autosuficiencia, un deseo fuerte por hacer lo que mejor nos parezca.

Esa rebeldía lo vemos en casa cuando un hijo empieza a juzgar a sus padres por las decisiones o acciones que ellos toman o hacen. Lo vemos en las escuelas cuando nuestros estudiantes empiezan a juzgar a los maestros por su forma de enseñar. Lo vemos en los trabajos cuando juzgamos a nuestros jefes. Lo vemos en nuestra sociedad al juzgar a nuestras autoridades. Y, tristemente, lo vemos en las iglesias cuando los creyentes empiezan a levantar murmuraciones y juicios en contra de aquellos que han sido puestos como autoridad en un ministerio o en la iglesia.

La rebeldía trae consigo algo tremendamente triste y fuerte: separación. La rebeldía busca vivir por su propia cuenta, sin someter sus deseos, sueños o impulsos a una autoridad. Pero hemos sido diseñados para depender siempre y en todo momento de una autoridad.

Es cierto que  nuestras autoridades por su parte tampoco han buscado lo bueno y se han desviados hacia deseos perversos y terribles, pues ellos mismos también buscan su independencia, su rebeldía. No es en todos los casos, hay padres de familia, maestros, jefes de trabajo, gobernantes y líderes de iglesia que con un corazón fuertemente sometido buscan siempre gobernar o liderar en justicia. Pero aún cuando nuestras autoridades no sean el mejor ejemplo, nuestro actuar siempre tiene que ser para honrarles ya que todas ellas han sido establecidas por Dios.

Habrá casos en que nuestras autoridades nos pidan o hagan cosas que son contrarias a la Palabra de Dios. Ahí es cuando nosotros podemos llevar el mensaje de Dios para ellos. Como ejemplo tenemos al profeta Natán, cuando él conoció del pecado del rey David, en lugar de rebelarse contra él e iniciar un movimiento en contra de él, el profeta, movido por Dios, fue al rey David y lo confrontó por su pecado. En este caso el rey David respondió al mensaje, pero habrá casos en que nuestras autoridades respondan aún en mayor maldad hacia con nosotros o los demás que están bajo su autoridad, sin embargo debemos de seguir honrándoles.

Cuando vemos que una de nuestras autoridades actúa en maldad, nuestra primera reacción debe ser orar por ellos para pedir misericordia de Dios para sus vidas, y no juzgarles. Dios nos moverá y abrirá puertas para que podamos llevar Su Palabra a ellos, siempre y cuando en nuestro corazón la rebeldía no tenga parte, que nuestra motivación sea verdaderamente buscar que ellos se arrepientan y busquen de Dios.

Y de igual forma, es necesario que rindamos nuestras vidas a Dios para que Él muestre cuánta rebeldía hay aún en nosotros. Necesitamos anhelar fuertemente que Dios nos limpie de todo intento de independencia o autosuficiencia en contra de Él y Su Palabra. Si hoy Dios nos permite ver en nuestro corazón rebeldía, que Su gracia nos lleve al arrepentimiento verdadero para ser limpiados de ello y nos dé de Su gracia para saber cómo honrar a nuestras autoridades. Somos libres en la perfecta sumisión de nuestras vidas a Dios.

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    • muchas gracias Sandra. Así es, el honrar es algo tan indispensable en nuestra vida, porque en ella reconocemos y en humildad vivimos. =) Un súper saludo para Chile =) Dios les bendiga mucho mucho =)

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