un buen año

Estándar

“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” Romanos 8.18

“Y sabemos que a lo que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a Su propósito son llamados.” Romanos 8.28

 

Un pastor hace ya algunos años predicó algo que Dios me permite recordar continuamente, él dijo: agradezcamos a Dios porque cada día que pasa, es un día menos para estar en la presencia de nuestro Dios. Esta declaración revela una confianza hermosa en cada creyente de saber que la muerte no es más que la oportunidad de estar en la eternidad con nuestro Padre.

Pablo continuamente en sus cartas declara que la muerte ya no puede enseñorearse (Romanos 6.9), y que la muerte ya no tiene una mínima parte en nuestra vida. Si bien es cierto que nuestro cuerpo corruptible día a día se acerca a una muerte física, nuestra alma y espíritu confiados viven en la certeza de la vida que trasciende este espacio.

En Romanos 8.28 Pablo escribe algo que quizá muchos creyentes ya conocemos y que trae a nosotros una profunda esperanza en tiempos de prueba. Este versículo declara que no hay nada en la vida de un creyente que no sea para nuestro bien.  ¿Puedes creer eso? ¿Puedes creer que en medio de la enfermedad, en medio de la pérdida de un ser querido, en medio de las luchas y la crisis, todo eso ayuda para bien?

Esta semana, Dios me permitió aprender algo tremendo: dar gracias a Dios por esos tiempos de prueba en nuestra vida, porque esos momentos nos ayudan a crecer. Y esto es bien cierto: en tiempos de prueba nuestro carácter es probado, nuestra fe es probada, nuestra fidelidad a Dios es probada, nuestra familia es probada, nuestro amor es probado. Los tiempos de prueba no son más que oportunidades para que nuestra vida crezca. Y el crecer en Dios es grandioso.

Estoy seguro que para muchos de nosotros este año estuvo lleno de retos. Enfermedades, situaciones familiares o laborales, crisis económicas, desánimos, tristezas, separaciones. Pero también estoy aun más seguro que este año estuvo lleno de bendiciones hermosas de parte de Dios, bendiciones que si bien pudieron ser físicas, también hay muchísimas bendiciones espirituales.

Toma un tiempo esta semana, quizá en una tarde en que puedas reunirte con tu familia, o en lo personal busca un tiempo en el que puedan traer a memoria aquello que en este año vivieron, tanto cosas buenas como cosas difíciles. Trae a tu mente lo más que puedan, escríbelos si es posible. Y una vez escritas agradece a Dios porque confiados estamos que todo eso, lo bueno y lo no tan bueno, todo eso ayudó y ayuda para nuestro bien. Porque en Dios nada tiene despropósito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s