haciendo ídolos de los sueños

Estándar

“Echad de vosotros todas vuestras trasgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel? Porque no quiero la muerte del que muere, dice Dios el Señor; convertíos, pues, y viviréis.” Ezequiel 18.31,32

Un ideal que existe en muchos jóvenes tanto hombres como mujeres, es su deseo por casarse y tener una familia. Muchos jóvenes anhelan profundamente en sus corazones el poder encontrar a la persona “correcta” con la cual poder iniciar una familia para toda la vida. Es un ideal sublime pero que puede desenfocar a muchos jóvenes de lo que realmente es eterno y del propósito primario en nuestra vida.

Mientras meditaba en ello antes de escribir este texto, Dios me permitía ver cómo algunos de los sueños con los que vivimos, aun aquellos sueños que vienen de Dios, pueden terminar convirtiéndose en ídolos en nuestros corazones. En nuestra vida y en nuestra caminar con Dios podemos anhelar tener un gran ministerio y donde muchas personas puedan conocer de Dios, podemos anhelar tener hijos y educarles en los caminos de Dios y Su Palabra, podemos desear tener un esposo o una esposa con la cual Dios nos permita cumplir Su llamado y reflejar Su gloria. Todos ellos son sueños muy especiales y para nada malos, sin embargo podemos estar enfocando nuestra vida en ellos y que estemos desenfocando nuestra vida y nuestra mirada de Dios.

Cuando nos acercamos a Dios y entregamos nuestra vida a Él, Dios pide que rindamos todo a Él por nuestro propio bien, porque si una de las áreas en nuestra vida no está en control de Él corremos el riesgo de hacer ídolos en esa área. Si anhelamos casarnos más que conocer y honrar de Dios, terminaremos por hacer del matrimonio un ídolo; si anhelamos terminar una carrera o tener un buen trabajo o negocio antes de aprender a vivir bajo la cobertura de Dios, tenemos un riesgo de hacer del trabajo nuestra fuente de provisión y no a Dios; si enfocamos toda nuestra atención y deseo en construir un ministerio exitoso antes que reflejar a Cristo a través de nuestro carácter y nuestra forma de vida, pronto viviremos atados y consumidos por aquello que creemos glorifica a Dios.

Todo sueño en nuestra vida que viene de Dios, incluyendo a la familia y tener hijos, tiene un propósito principal: conocer a Dios a través de ello y hacernos más como JESÚS. Todo sueño, toda nuestra vida necesita estar dedicada en completa rendición a Dios, porque nos conviene que Dios tenga control de toda área de nuestra vida.

¿Puedes hoy hacer un listado de cada sueño que tienes y que Dios ha puesto en tu corazón? Una vez hecha esa lista, puedes decirle a Dios: toma cada sueño, lo rindo a Ti, y haz de ellos algo que me permita acercarme más a Ti, y conocerte de tal forma que toda mi vida dependa de Ti y te refleje solo a Ti.

Anuncios

Un comentario »

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s