¿no te da esperanza tu vida de integridad?

“Antes alentabas a mucha gente     y fortalecías a los débiles. Tus palabras daban apoyo a los que caían;     animabas a los de rodillas temblorosas. Sin embargo, ahora que las desgracias te acosan, te desanimas;     te llenas de miedo cuando te afectan a ti. ¿No te da confianza tu reverencia a Dios?     ¿No te da esperanza tu vida de integridad?” Job 4.3-6 … Continúa leyendo ¿no te da esperanza tu vida de integridad?

una carta abierta a la iglesia en América

Por Jon Foreman publicada en Huffingtonpost.com ¡Oh iglesia en América!, yo soy tú. El hijo de un pastor: nacido en la costa oeste, criado en el este. Lucho con la fe de mis padres: Martin Luther King, Bonhoeffer, Kierkegaard, St. Paul, Abraham. Hemos nacido de una historia de gloria y vergüenza. Desde la cruz hasta la inquisición, desde la esclavitud hasta los derechos civiles. Sí, … Continúa leyendo una carta abierta a la iglesia en América

si hubiéramos vivido en los días de nuestros antepasados

“¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Edifican tumbas a los profetas que sus antepasados mataron, y adornan los monumentos de la gente justa que sus antepasados destruyeron. Luego dicen: “Si hubiéramos vivido en los días de nuestros antepasados, jamás nos habríamos unido a ellos para matar a los profetas”.” Mateos 23.29,30 NTV   El testimonio de la historia puede … Continúa leyendo si hubiéramos vivido en los días de nuestros antepasados

entréguenme su corazón

“Por eso dice el Señor: «Vuélvanse a Mí ahora, mientras haya tiempo; entréguenme su corazón. Acérquense con ayuno, llanto y luto. No se desgarren la ropa en su dolor sino desgarren sus corazones». Regresen al Señor su Dios, porque Él es misericordioso y compasivo, lento para enojarse y lleno de amor inagotable. Está deseoso de desistir y no de castigar. ¿Quién sabe? Quizá les suspenda … Continúa leyendo entréguenme su corazón

¡Ábrannos su corazón!

“Demostramos lo que somos por nuestra pureza, nuestro entendimiento, nuestra paciencia, nuestra bondad, por el Espíritu Santo que está dentro de nosotros y por nuestro amor sincero. Con fidelidad predicamos la verdad. El poder de Dios actúa en nosotros. Usamos las armas de la justicia con la mano derecha para atacar y con la izquierda para defender. Servimos a Dios, ya sea que la gente … Continúa leyendo ¡Ábrannos su corazón!