Archivo de la etiqueta: tiempo

porque si callas

Estándar

“Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; más tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” Ester 4.14

 

Durante estos seis meses, y probablemente ya casi un año, de que inicié este proceso en mi iglesia por ser gay, han venido a mí preguntas acerca de si este era el tiempo correcto o debí esperar más. Solo una persona, mi mejor amiga, ha estado de cerca todos estos años y en más de una ocasión hace algunos años le comentaba a ella, y lo platicaba con Dios, que quería hablar con mi pastor y con mis líderes sobre mi sexualidad, sin embargo, la respuesta de Dios era: espera.

Durante esos años cuando me encontraba con fuertes dudas si estaba honrado a Dios y honrado a mis líderes, hubo un tiempo en que quería dejar el grupo de alabanza por la presión que sentía por sentirme indigno e incapaz de servir en la iglesia, sin embargo, Dios me dio una respuesta que recuerdo continuamente: tú estás ahí por Mí, no por ti, no por tus líderes. Y recordaba continuamente cómo es que Dios me abrió puertas para que sirviera en el grupo de alabanza, fue completamente de Él, literalmente yo no hice nada más que creerle y dar el paso en fe. No era ni bueno en la música, nunca había tenido experiencia en grupos de alabanza, y tenía tremendos nervios por estar enfrente de la gente y mucho más cantando, algo que nunca había hecho antes. Imagina ahora que representó para mí un chico gay (considerado indigno por la iglesia) siendo guiado por Dios a servirle en la alabanza. El problema es que en más de una ocasión yo me sentía no solo incapaz sino también indigno de estar ahí.

Dios ha sido tremendamente bueno.

Este domingo, mientras daban los avisos en el servicio en la iglesia, hubo una palabra que estaba en uno de los anuncios, esta palabra era Ester 4.14. Al leerle descubrí algo hermoso: Dios le dice a Ester que vendrían tiempos de respiro y liberación para los judíos, aunque ella respondiera o no a Dios. Lo maravilloso de este texto es que Dios anhelaba profundamente ese respiro y esa liberación para Su pueblo, y estaba en Su corazón, en Su voluntad. Me encanta el amor de Dios por Su pueblo.

Me imagino a Ester, temerosa, sin saber que hacer por la gran destrucción que viene al pueblo judío, y de pronto Dios, a través de Mardoqueo, primo de Ester, le dice: la voluntad de Dios es salvar a los judíos, y aún si tú no hablas, Su voluntad será hecha.

Yo me sentí muy identificado con Ester en ese texto. La voluntad de Dios era que en este tiempo yo hablara a mi pastor sobre mi sexualidad. Y no es que el tema de mi sexualidad sea lo importante, de hecho, en más de una ocasión yo le comentaba a mi pastor que eso era secundario, lo que sentía de parte de Dios que es importante es cómo la iglesia se ha movido más por prejuicios, conceptos y entendimiento humano que por la voluntad de Dios, no solo en este tema de la homosexualidad, sino en otros temas a lo largo de la historia. Y Dios está llamando a Su iglesia a tiempo de arrepentimiento, de romper paradigmas viejos y de hombres, a moverse a niveles mayores de fe donde la guía de Su Espíritu será primordial. ¡Qué tremendo amor tiene Dios por Su iglesia!

Al leer este texto de Ester, sentía como Dios me decía: hubieras o no hablado, Yo tengo este deseo (dolor) en mi corazón por Mi iglesia. Yo solo fui el mensajero, no el mensaje. Y siento en estos días que Dios me ha estado confirmando que el mensaje ha sido dado. Que es el tiempo, y es Su voluntad. Que no hay nada que temer. Porque Su Palabra nunca vuelve vacía, porque si el grano de trigo no cae a la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto (Juan 12.24).

 

Anuncios

el tiempo en que nacimos

Estándar

“Me sedujiste, oh Señor, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra del Señor me ha sido para afrenta y escarnio cada día.” Jeremías 20.7,8

En más de una ocasión he pensando qué sería el vivir en otra época de la historia. Quizá hace 40, 50 o 100 años atrás, allá cuando los tiempos eran “mejores”, donde los mujeres y los hombres vivían en un planeta menos contaminado, donde la corrupción no era tan evidente, cuando los niños no sufrían tanto, y donde el pecado no era tan aceptado en la sociedad.

Mientras recordaba eso, Dios trajo a mi mente la vida de aquellos profetas como Jeremías que por servir al Señor tuvieron que sufrir tiempos difíciles y crueles. En el caso de Jeremías, él fue perseguido, encarcelado y fue echado a una cisterna por profetizar palabra de Dios en contra del pueblo. Y en una de sus luchas, Jeremías expresa: “porque la Palabra de Dios me ha sido para afrenta y escarnio y cada día” (Jeremías 20.8). Y más adelante, él dijo que ya no hablaría más palabra de Dios (v. 9), pero algo sucedió: “había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude” (v.9). Jeremías tratando de negar el propósito por el cual Dios le había llamado, pero no pudo negarlo.

Si de algo podemos estar ciertos es que Dios nos puso en este tiempo, en este país, en este momento para un propósito muchísimo muy eterno y real. Dios no nos ha salvado y traído a vida para vivir una vida cómoda donde no pasa nada. Dios no nos ha dado libertad para vivir cómodamente en un mundo que necesita urgentemente conocerle. Dios te ha traído a ti y a mí en este tiempo en la historia, en este siglo, en este año para un propósito eterno: glorificarle y anunciar Su salvación en todo momento. Glorificarle y anunciar Su salvación a través de la forma en que vivimos, de la forma en que trabajamos, de la forma en que hablamos, de la forma en que pensamos. Dios te trajo a este momento para un propósito.

Y así como Jeremías que vivió tiempos de gran crisis en el pueblo de Israel no pudo negar ese propósito, así tampoco nosotros podremos negar el propósito por el cual estamos aquí. Jeremías enfrentó grandes luchas tanto externas como dentro de él. “Todos mis amigos miraban si claudicaría” (v.10). Sin embargo, Jeremías reconoció a Dios de una manera sorprendente: “Más el Señor está conmigo como poderoso gigante” (v.11).

Imagina por un momento que cada hombre de Dios que fueron usados para escribir la Biblia hubiera dicho: “no puedo más, ya no seguiré a Dios, todo esto es demasiado para mí”. Imagina que alguien como David, o como Samuel, o como Pablo, o como Juan, o como Pedro, hubieran dicho eso. Si eso hubiera pasado, millones de personas no solo de esta generación sino de muchas generaciones que han vivido se hubieran perdido de la bendición que tenemos a través de las letras que escribieron.

Tu vida, la vida de cada uno de nosotros fue creada para un propósito muy especial en este tiempo. Cada uno de nosotros tenemos la oportunidad de impactar el mundo completamente porque nuestro Dios está con nosotros como poderoso gigante. No temas, no desistas.

agradecidos

Estándar

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis el Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda clase de mal.” 1 Tesalonicenses 5:18

 

¿Estás en tiempo de prueba? ¿Momentos de luchas espirituales que nunca antes habías experimentado? ¿Tiempos de tomar decisiones trascendentales para tu vida? ¿Dificultades en alguna área: en salud, o en lo económico, en lo familiar, en tu trabajo, en lo emocional, en la iglesia?

¿Estás en tiempo de gran bendición? ¿Tiempos de un crecimiento espiritual especial como nunca había sucedido en tu vida? ¿Tiempos en que todo va bien y Dios prospera cada paso y decisión? ¿Gran bonanza en tu vida: en tu familia, en tu iglesia, en tu trabajo?

Da gracias, agradece a Dios por este día y por lo que ha pasado. Bueno o malo en nuestros ojos. Da gracias, no permitas que las circunstancias te aparten de la bendición de ser agradecidos con Dios. Da gracias. ¿Es difícil cuando el tiempo es gris, verdad? Da gracias. Declara: gracias Dios porque en medio de todo esto sé que Tú tienes control.

Tanto los tiempos de prueba como los tiempos de bonanza no deben alejarnos ni un milímetro de Dios, sino al contrario, cada tiempo, cada día que pasa en nuestras vidas, la gran bendición de cada día es que cada vez estamos más cerca de Dios. Esa es la bendición que permanece, la que ni el mundo, ni los problemas, ni Satanás, ni nadie puede quitarnos: estar cercanos a Dios. Eso es de agradecerse en cada momento.

Estamos en Cristo y eso nadie puede cambiarlo. Le pertenecemos a Él, somos Suyos, somos Su pueblo que Él ha santificado. Más allá de las circunstancias en nuestra vida, nuestros ojos están puestos en Él, en JESÚS, el consumador de nuestra fe, por quien corremos con perseverancia la carrera que tenemos por delante la cual incluye tiempos de prueba, y tiempos de bonanza, pero que vale la pena proseguir hasta la meta porque nuestro galardón es grande: Su presencia, Su cercanía.

No temas. Da gracias. Pide a Dios que te muestre lo que es necesario aprender de cada tiempo en tu vida. Crece en carácter. No estás solo. Y que nuestro amor por Dios crezca cada vez más hasta la perfección en Cristo.

aprovechando bien el tiempo

Estándar

“Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.” Santiago 4:14

 

Esta semana Dios me ha permitido ver cuán frágil y pequeña es nuestra vida. En esta semana un conocido del trabajo falleció a causa de un cáncer agresivo que consumió su vida. Cuando recibí la noticia, mi alma fue impactada de tal forma que mi espíritu fue movido a buscar en la Palabra aquel versículo que describe con gran exactitud cómo es nuestra vida: como neblina que aparece un poco de tiempo y luego se desvanece. Y cuando terminaba de leer ese versículo Dios habló aún más: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, APROVECHANDO BIEN EL TIEMPO, porque los días son malos”. Efesios 5:15,16

Seguramente muchos de nosotros creemos que nuestra vida está asegurada en la eternidad. Algunos de nosotros hemos creído en el gran mensaje de salvación a través de Jesús y esto trae a nosotros esa seguridad. Algunos más, simplemente no prestan mucha atención al futuro y a la eternidad ya sea por considerarle muy lejano o por considerar la eternidad como fábulas infundadas.

Para aquellos que hemos recibido en fe ese gran regalo de la salvación, Dios nos dice en la carta a los Efesios que necesitamos estar aprovechando el tiempo de manera sabia, de tal forma que estemos produciendo tesoros en el cielo. Así nos lo ordenó Jesús diciendo que hagamos tesoros en el cielo y no en esta tierra donde estos tesoros son temporales y corruptibles.

Además de que los días son malos, ninguno de nosotros puede asegurar el tiempo en esta tierra. Niños y jóvenes mueren cada día, personas adultas también por igual. Pudiera parecer que nuestra vida continuará mañana, pero sin duda sólo Dios sabe qué será de nosotros.

Quizá podemos pensar que para hacer tesoros en el cielo, necesitamos ser predicadores, o pastores, o grandes líderes, sin embargo, la Palabra nos ordena a todos a actuar en sabiduría, aprovechando bien el tiempo. Aprovechar bien el tiempo es ocuparnos de las cosas de Dios, aquello que Dios considera importante, aquello que glorifica al Padre. En nuestro trabajo, en la casa, en la escuela, con nuestra esposa o esposa, con nuestros hijos, con nuestros vecinos, cada cosa que hacemos puede glorificar a Dios de una manera que no logramos percibir, pero también de igual forma puede suceder todo lo contrario. Cuando en el trabajo obramos en integridad y justicia y no nos dejamos corromper, eso glorifica al Padre. Cuando en la escuela cumplimos con nuestros deberes y no nos comportamos como el resto de los chicos o chicas, esto también glorifica al Padre. Cuando en nuestra casa, cuidamos, respetamos y agradecemos a nuestros familiares, esto seguro agrada a Dios. Cuando somos fieles en lo poco, Dios nos moverá a lugares donde podamos glorificarle aun más, pero si hemos sido negligentes en lo poco, Dios tratará con nosotros.

La pregunta para nosotros hoy es: ¿qué tanto de lo que hiciste hoy trascenderá a la eternidad?

los tiempos de esta ignorancia

Estándar

“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por Aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.” Hechos 17:30,31

 

La ciencia abunda a nuestro alrededor. Nunca antes en la historia de la humanidad se ha producido tanto conocimiento y se han documentando tantas investigaciones como los tiempos en los que vivimos. Los hombres han logrado salir del planeta y pisar la luna, han investigado el universo con tanto detalle que nos asombramos de lo pequeño somos y lo grande que es el universo. Los hombres han logrado desarrollar medicamentos y curas a enfermedades que antes eran incurables, han logrado desarrollar tecnologías impresionantes que nos permiten no sólo estar comunicados, sino que nos permiten conocer más y desarrollar más ciencia. Somos una generación en la que la ciencia determina en gran parte nuestra vida desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

Parece increíble que con tanta ciencia alrededor nuestro, aún muchísimas supersticiones siguen en pie. Hay tantas supuestas verdades para llevar nuestra vida, que muchos, millones, corren detrás de ellas y las practican. Supersticiones (mentiras) sobre el futuro, sobre como alcanzar salvación y la vida eterna, sobre como agradar a falsos dioses, sobre como entender lo que no entendemos y no podemos controlar. Y muchos, millones, corren detrás de ellas y las practican porque tienen comezón de oír, porque son esclavos de lo que causa sensación más no transformación.

Y la generación de este tiempo, no es tan distinta a las generaciones pasadas, aún las que vivieron en los tiempos de Jesús. Por siglos, antes del nacimiento de Jesús, el único pueblo al que se le había revelado la Ley de Dios fue a Israel, y no porque ellos hayan sido súper bien portados, o buenas personas, sino porque Dios tuvo misericordia de ellos, de hecho, el pueblo israelí era pequeño e insignificante comparado con naciones tan poderosas como los egipcios. Dios quiso glorificarse en Israel, y tomó lo despreciado y lo insignificante, y lo hizo respetado y próspero, sin embargo, no tardó mucho en que este pueblo despreció a Dios.

Así son la mayoría de los hombres, aquellos que buscan constantemente placebos para sus vidas que les hagan sentir un bien temporal, pero no verdaderas transformaciones. Cuando Jesús, siendo Dios, viene a Israel en forma de hombre y les revela la Verdad en medio de tantas supersticiones e ignorancia, uno esperaría que ellos reaccionaran de una manera agradecida y en humildad, pero sucedió todo lo contrario, hasta el punto que lo consideraron un blasfemo y fue crucificado. Y es que la Verdad necesita ser revelada a nuestras vidas, porque si el Espíritu no la revela no traerá transformación, sino sólo conocimiento.

El nombre de Jesús es conocido en casi toda la tierra. Millones en muchos países conocen que Él fue crucificado, y que resucitó. De hecho sociedades enteras se sostienen de las enseñanzas de Jesús, pero muchos de estos millones están condenados al infierno y son esclavos de perdición.

Lo que hace maravilloso a Jesús y su sacrificio es cuando es revelado a nuestro espíritu lo que Jesús representa, y lo que podemos obtener por medio de Él: salvación. Y esta salvación está abierta para todos los hombres, sin importar su condición social, ni económica, ni intelectual, ni racial, ni de género. Es Dios deseando reconciliarse con cada uno de nosotros en lo personal. Es Dios ofreciendo un único Camino para acercarnos a Él. Es Dios hablando al hombre y diciéndole: no tienes ya porque buscar en cosas de hombres para tener esperanza en tu vida, puedes acercarte a Mí libremente a través de Jesús.

¿Qué pide Dios a cambio? Fe. Fe en Jesús, creer que Jesús ha pagado cada pecado presente, pasado y futuro de nuestra vida. Y cuando Jesús es revelado a nuestras vidas, nuestro espíritu quebrantando buscará de Él en todo momento, y buscará agradarle con toda nuestra vida.

Dios no quiere que vivamos sujetos a ignorancias, pero sí sujetos a Su Verdad.

es tiempo

Estándar

es tiempo

¿has sujetado por un instante

la vida en tus manos?

¿has logrado ver cuán grande

es el potencial que en tu vida hay

para cambiar tu alrededor?

¿has logrado ver cuán pequeña

es tu vida comparada con Él?

¿has percibido el olor de la mañana

cuando el invierno anuncia su llegada,

mañana humedecida de esperanza?

¿has conseguido sonreír

cuando el viento gélido y pretencioso

toca tu cubierto rostro

y tirita tu cuerpo al sentir?

¿has visto las ojas secas

de árboles añejos

caer al ritmo del viento?

¿o las has visto caer

en la tranquilidad de una tarde

soleada, quieta, fría

(cuando el sol, siendo, no abraza)?

¿las has visto bailar

sobre la calle transitada

por sueños opacados

de humanas debilidades?

¿has escuchado el canto

del niño que abrigado

baila sujeto de la mano

de aquel que le guía?

¿has escuchado el reír,

inocente reír,

de los que aun sueñan

sueños libres?

ese es el tiempo en que nací:

época de olores suaves,

esperanza temprana,

sonrisas puras.

ese es el tiempo en que vivo:

de hojas que agonizando bailan,

de árboles que cansados reviven,

de tardes abrazadas al calor

de los sueños.

ese es el tiempo que soy:

de un niño que cantando baila,

de risas que inocentes no se agotan,

de sueños que libres son eternos.

es tiempo para creer,

de creer que todo lo puedo

pero no por mí.

es tiempo para actuar,

de cambiar lo que hemos

sido llamados

a transformar.

es tiempo de humillar

nuestras vanas pretensiones

ante el Creador.

porque es tiempo de recibir

la eternidad en un propósito,

porque es tiempo de vivir

en la presencia de Äquel

que tomándonos

nos guía.

porque es tiempo

y siendo tiempo

se agota

jäcob